Un cliente te ve abierto, se acerca hasta tu puerta y la encuentra cerrada. Ese único momento hace más daño que una docena de días tranquilos. Es un viaje en balde, y se siente como algo personal: como si al negocio no le importara ni siquiera mantener su propia información en orden.
Pasa mucho más de lo que la mayoría de los dueños cree. En una encuesta a consumidores de Yext, el 44 % de los consumidores estadounidenses dijo haber ido a un negocio que creía abierto y encontrarlo cerrado porque el horario publicado en internet era incorrecto. De quienes lo vivieron, el 73 % dijo que era poco probable que volvieran. Un martes con el horario mal puesto, y quizá los hayas perdido para siempre.
Tu horario no es un campo que se rellena una vez y se olvida. Es una promesa, y los festivos y las temporadas altas son justo cuando esa promesa se rompe con más facilidad.
La gente consulta tu horario antes de salir de casa
Antes de acercarse, casi todo el mundo te busca primero. El 76 % de los consumidores revisa la presencia en internet de un negocio antes de ir en persona, y en una ficha de Google Business el horario es uno de los datos que vienen a comprobar. Es una consulta rápida y de mucho peso: abierto o no, merece el trayecto o no.
Por eso el horario pesa mucho más de lo que su tamaño diminuto sugiere. Un cliente perdona una foto antigua. No perdona una puerta cerrada. Y funciona en los dos sentidos: si tu ficha dice «cerrado» cuando en realidad estás abierto, el cliente ni se entera, porque ya se ha ido con el que aparecía como «abierto ahora».
Los horarios especiales: el ajuste festivo que la mayoría de los dueños pasa por alto
Aquí está el detalle que despista sin hacer ruido. Tu ficha de Google tiene dos capas de horario: tu planificación semanal habitual, y los horarios especiales para fechas concretas.
Los horarios especiales están pensados exactamente para este problema. Cuando los defines, sustituyen a tu horario habitual en las fechas que elijas: la Búsqueda de Google y Maps muestran los horarios especiales en lugar de tu planificación normal, solo esos días, sin tocar tu horario de siempre. Google los admite para festivos y cambios puntuales de corta duración, e incluso recomienda confirmar tu horario para los días festivos oficiales para que los clientes sepan qué esperar.
