Nada de tu presencia online se rompe de golpe. Se va deteriorando poco a poco. El horario se queda desfasado en silencio después de un festivo. Una categoría deja de encajar con lo que el negocio hace realmente hoy. Las reseñas se acumulan sin respuesta. La biografía de una red social sigue apuntando a una promoción que terminó en primavera. Nada de esto salta como una alarma: simplemente te va costando, día a día, visibilidad y confianza justo con los clientes que te están mirando.
La solución no es una gran revisión anual que temes y vas aplazando. Es un repaso corto y repetible de las tres superficies que los clientes miran de verdad: tu ficha de Google, tus reseñas y tus perfiles en redes sociales. Hecho cada mes, con algo de preparación, cabe en unos 20 minutos.
Aquí tienes la lista.
Empieza por tu ficha de Google
Para la mayoría de los negocios locales, el perfil de empresa en Google es lo primero que ve un cliente: el panel con tu horario, tus fotos y tus reseñas, que decide si te llama, se pasa por el local o sigue mirando. Por eso va primero.
Con tres comprobaciones atajas casi todo lo que se desajusta:
- El horario. Confirma tu horario habitual y añade horarios especiales para los festivos o eventos que se acerquen, para que los clientes nunca vean información contradictoria. Puedes configurar tanto el horario habitual como el especial desde la propia ficha. Un horario desfasado es una de las formas más rápidas de perder a un cliente que estaba a punto de entrar.
- La categoría. Tu categoría principal es el ajuste en el que Google más se apoya para decidir en qué búsquedas apareces. Comprueba que sigue describiendo el negocio tal como es hoy; si tu oferta ha cambiado, actualízala. Sé concreto y honesto: Google pide que no uses las categorías como si fueran palabras clave.
- Nombre, dirección y teléfono. Estos tres datos deben coincidir exactamente con tu web y con el resto de tus fichas. Cuando edites la información de tu perfil, asegúrate de que el teléfono, la dirección y el nombre son los reales, sin ciudades ni palabras clave añadidas.
Ya que estás, sube una foto o dos y echa un vistazo a la descripción para confirmar que sigue reflejando lo que ofreces.
Repasa tus reseñas
Las reseñas son la segunda superficie, y son donde más importa que sean recientes. Un muro de cinco estrellas de hace dos años deja de trabajar sin que te des cuenta: alrededor del 74 % de los consumidores se fija en las reseñas escritas en los últimos tres meses. Por eso casi todo el que te está mirando se interesa más por este mes que por el año pasado. Y también por eso vale la pena revisarlas todos los meses: .
